Coletanche, un producto de Axter Ibérica, está compuesto por un geotextil no tejido impregnado de betún, que ofrece una fuerte resistencia mecánica y es capaz de adaptarse a cualquier forma del terreno y a cualquier entorno. Resiste al envejecimiento y a las agresiones mecánicas. Soporta la protección de hormigón o aglomerado asfáltico.
En realidad es una actualización de un artículo desarrollado hace treinta años. Hoy en día, Coletanche es toda una familia de membranas que incluye productos para satisfacer incluso requisitos específicos de depósitos de materiales potencialmente peligrosos o de procedencia de derivados ácidos. La compañía informa que se llevan instalados más de diez millones de metros cuadrados de estas membranas en todo el mundo.
Según Axter, dicha geomembrana presenta beneficios en aplicaciones de protección del medio ambiente, tales como:
—Evita la contaminación causada por los cauces de los arroyos. Protege capas freáticas y ríos por estanqueidad en las cunetas de carreteras y autopistas.
—Permite construir en lugares sensibles y minimizar el impacto de la construcción de una obra sobre el medio natural.
—Participa en los procesos industriales, por ejemplo en la realización de estanques de almacenamiento de residuos líquidos y en plataformas de compostaje de desechos vegetales.
—Confina los desechos de la industria. Protege los vertederos de desechos industriales, cubre tierras o rocas contaminadas de explotaciones mineras, asegura el aislamiento de desechos nucleares de baja actividad.
Ofrece también posibilidades de aplicación en ingeniería hidráulica:
—Controla el agua, en impermeabilización de presas, o en renovación de sistemas de regularización de caudal anteriores a las presas.
—Almacenaje de agua: impermeabilización de estanques, embalses, lagunas, lagos artificiales.
—Transporte o utilización de agua: canalización, aseguramiento de su transporte, usos como vía navegable.
El producto se adapta a deformaciones importantes de terrenos y está recomendado para obras sobre soporte de tierra, con características de resistencia al punzonamiento, al desgarro iniciado, a la presión hidrostática, a los agentes biológicos, a la acción microbiana, a los microorganismos y a las bacterias y a los productos agresivos. Se garantiza la estanqueidad con todo tipo de materiales, incluso los de instalación en caliente, y promete fácil reparación, incluso bajo el agua; fácil anclaje y empalme; y gran estabilidad y durabilidad.
Estos productos pudieron verse en el salón Construmat, celebrado en Barcelona el pasado mes de mayo.