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Una entrevista en Wall Street Journal nos muestra «el arma secreta» de Zara.

Aunque no lo mencionamos en el boletín anterior de Textil Exprés, la publicación de la primera entrevista oficial concedida por la heredera más querida del fundador de Inditex, Amancio Ortega, ha dado mucho que hablar y que pensar a lo largo de septiembre.

Decimos que es «la más querida» aunque en esto de los afectos habrá que preguntar al padre. Pero es sabido que la hermana mayor de Marta Ortega Pérez, a saber, Sandra Ortega Mera, no llevó bien el divorcio de Amancio con respecto a su madre, Rosalía Mera, primera esposa de Amancio, que fue fundamental en el impulso dado a Inditex en sus primeros años. Amancio ya tenía relación con Flora Pérez, a espaldas de su esposa Rosalía, cuando la situación fue más o menos intuida por otras personas allegadas. Descubrirla fue un trago difícil para la madre de Sandra, que contaría con la solidaridad de su hija.

En cuanto a Marta Ortega, fruto del segundo matrimonio de Amancio, el fundador de Inditex la tuvo cuando contaba con 48 años. La relación siempre ha sido más estrecha, como suele ocurrir en estas paternidades tardías. Actualmente, Marta Ortega Pérez tiene 37 años de edad, y su padre 85. La hermana mayor, hija de Rosalía, 53.

Si Amancio deja en su día una herencia equitativa (cosa que no es segura), Sandra tendrá una posición muy sustancial en Inditex, fruto de la herencia del padre, a la que se sumará el 6,99% (a través de su sociedad Rosp Corunna Participaciones Empresariales) que ya posee actualmente por herencia de su madre Rosalía, fallecida en 2013. Claro que Amancio podría disponer de otro modo con su paquete de la empresa cotizada en bolsa, que es mayoritario, algo menos del 59,3% de la propiedad.

En cualquier caso, y aunque Amancio parece gozar de buena salud, hay que ir haciendo planes de sucesión. La hija mayor, Sandra (hoy en un momento algo agitado por litigios relacionados con la gestión de José Leyte, que durante veinte años gestionó la riqueza de Rosalía Mera y de quien su hija perdió la confianza el año pasado), siempre ha tenido imagen de discreta y muy llana: Se educó en un colegio público, mientras su hermana lo hizo en un internado suizo. Lleva una vida sencilla y la boda con Pablo Gómez Avilés (actualmente uno de los directivos de Inditex), a quien conoció en el instituto, no tuvo trascendencia informativa, mientras que de Marta todos conocimos su afición por la hípica, su primer matrimonio con el jinete Sergio Álvarez, el regalo de un caballo de 12 millones de euros por el suegro al yerno, el divorcio, el segundo noviazgo de Marta con Carlos Torretta, hijo del diseñador de moda Roberto Torretta, al que conoció en Nueva York como director de una agencia de modelos, y al que visitaba los fines de semana viajando en avión privado... en fin, un estilo de vida normal para el nivel familiar al que pertenece, pero muy distinto del de su hermana.

Cuando a primeros de septiembre apareció la entrevista concedida por Marta Ortega al Wall Street Journal, diario de negocios estadounidense, nadie pensó que fuese por casualidad. Su padre no concede entrevistas. Durante muchos años ni se conocía su rostro en los medios, y cuando se imprimió en una revista su primera foto identificada, fue de muchos años antes, un «robado» de juventud. Ahora ya es un hombre público en todos los sentidos, pero sigue siendo discreto. Una entrevista así no se obtiene por azar.

Gracias a dicha entrevista sabemos que Marta Ortega lleva una vida más normal de lo que creíamos. Por ejemplo, que reside en Coruña en un dúplex con su actual marido y dos hijos (Amancio, de su primer matrimonio, y la pequeña Matilda), y que antes de entrar cada día en el trabajo lleva a Amancio al cole; después, lo primero que hace es reunirse con el director financiero y otros cargos de Zara Woman para revisar cómo van las ventas y el negocio, aunque confiesa que no sabe «nada de las grandes cifras» del grupo Inditex: «ni siquiera queremos hablar de ellas».

La entrevista ha querido transmitir una imagen de sencillez. Pero se encargó el estilismo de la sesión a Karl Temper, curtido en Vogue (Italia, París) y el New York Times, además de campañas de imagen de Calvin Klein, Valentino, Tommy Hilfiger, Dior, Louis Vuitton... El fotógrafo ha sido Steven Meisel, una figura muy cotizada que también ha trabajado para Vogue, y fue el autor de las fotos del libro «Sex» de Madonna. La foto de la portada del especial del WSJ la muestra reclinada, casi yacente pero de lado, apoyada en el codo, y la cabeza reposando sobre la mano, mirando al fotógrafo como lo haría una «top model» de la moda. Sobre su blusa negra, el nombre y un calificativo calculado: «Marta Ortega Pérez, el Arma Secreta de Zara».

¿Cuáles son las frases y los mensajes clave?

1) Marta Ortega comenzó a trabajar en Zara con 23 años, en la tienda londinense de King’s Road.

2) Desde entonces no ha parado, y hoy sigue en Zara Woman, pero en la central de Arteixo, sin cargo definido pero «amplias» funciones.

3) Todas las semanas visita tiendas de la cadena. Supervisa la gestión de la imagen de la marca, los diseños y la comercialización.

4) Según Pablo Isla, CEO de Inditex y a quien se cita en la entrevista, «es muy humilde» pero «tiene opiniones sólidas sobre muchas cosas diferentes».

5) Marta Ortega no tiene despacho. Pero sí que trabaja en una mesa de Zara Woman, muy cerca de la que usa su padre Amancio cuando visita ese departamento.

6) Come diariamente en el comedor de la empresa.

7) Una de las frases que la inspiran la pronunció su padre: «Sé grande en el trabajo y pequeño en la vida».

8) Desconoce qué le deparará el futuro, dentro de la empresa. Está «abierta» a ese futuro y a estar «donde la empresa más me necesite».

9) Le gustaría que ese lugar estuviese en algo cercano al producto. No solo es que le guste, sino que «creo que es lo que mi padre hizo siempre».

10) Por último, destaca que las cosas no dependen de una persona, sino de un equipo, y que su padre «fue el mejor en encontrar a la mejor persona para hacer cada cosa».

11) Un guiño a Galicia: Mantener la sede de Inditex en Arteixo, Coruña, fue parte del éxito de la compañía, «y quizá nos ha dado una diferente perspectiva».

The Wall Street Journal encomendó la entrevista a su directora adjunta Elisa Lipsky-Karasz.


Publicado en TEXTIL EXPRES - Boletín 786 -

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