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El blanco cálido, color del próximo año, ya está aquí en numerosas colecciones: prendas, complementos, artículos de belleza...

Imagen vía Instagram @hannaschonberg, facilitada por Fabra Comunicación.

Pantone nació a mediados de los años 50 del siglo XX como una sección dentro de una empresa de impresión, orientada a normalizar el uso de colores mediante un catálogo de referencias. En 1963, tras cambiar de manos al adquirir esta división el químico que había tenido la idea dentro de la imprenta, nació el sistema de identificación cromática plasmado en una guía por tarjetas. En el año 2000, Pantone comenzó a lanzar un «color del año», siendo el primero (es decir, el del año 2000), el «cerúleo», que a muchos les sonará como recuerdo por su mención en la película «El Diablo viste de Prada», de 2006. En el film la directora de una revista de modas (trasunto inconfeso de Anna Wintour, jefa de Redacción de Vogue Magazine de 1988 a este año 2025) se mofa de una becaria que viste un vulgar jersey de color azul al decirle que no es azul sino cerúleo, propuesto por primera vez en moda por Óscar de la Renta en su colección de 2002, empleado después por Yves Saint Laurent y otros creadores, hasta llegar a grandes almacenes y «deprimentes tiendas de moda a precios asequibles». Lo cierto es que en aquella secuencia se parecían más al cerúleo de pantone los dos cinturones turquesa claro que estaban escogiendo para un redaccional, que el azul del jersey de la becaria. Pero eso no es relevante.

El color del año en curso (2025) es el Mocha Mousse (o Pantone 17-1230). Y estos días se ha presentado el Pantone de 2026, que es el «Cloud Dancer», o bailador en la nube, o danzarín de nubes, según prefieran ustedes.

Son numerosas las firmas que han comenzado a informar de su adhesión a este color de moda, desde la indumentaria hasta la tecnología (por ejemplo, el Motorola Edge 70 con cristales de Swarovksi).

Dentro de eso, el gabinete Fabra Comunicación ha difundido un texto que bucea en las propuestas del vestir [de firmas escogidas] que ya se han apuntado raudamente al color estrella de 2026. Reproducimos el contenido de ese informe, con su redacción casi literal, aunque extractado (negritas por Textil Exprés).

 

Descubre el 'Cloud Dancer’, el color del año 2026.

El Cloud Dancer es, tal y como ha anunciado Pantone, el color del 2026. Este tono, seleccionado como el más importante del año que comienza, se alza además como una de las tendencias más destacadas: por supuesto, en moda, pero también en el diseño de interiores y el mundo de la belleza.

Como ya ha confirmado Pantone, Cloud Dancer es el color del año 2026 y no es una elección casual. Este blanco matizado, casi poético, responde al anhelo contemporáneo de pureza, calma y sofisticación depurada. Se trata de un tono que irradia serenidad sin caer en la frialdad, un blanco con cuerpo y carácter, capaz de suavizar cualquier silueta sin perder fuerza visual.

Con este espíritu, hacemos un recorrido por las prendas clave que ya lo adoptan.

 

Abrigos.

Cuando el termómetro desciende, los tonos fríos [están entre] los más inteligentes del año: [este] ilumina, depura y eleva cualquier look invernal sin renunciar a la calidez. La clave está en cómo lo acompañamos. Elegir abrigos que respeten esta estética limpia y elegante es fundamental, y marcas como Simorra, Claro Couture, SKFK o Charo Ruiz ofrecen piezas que abrazan la tendencia.

 

Jerséis y sudaderas.

Si hay una prenda que se convierte en nuestra segunda piel durante el invierno, son los jerséis y las sudaderas. Y en esta nueva era marcada por Cloud Dancer, adquieren un papel aún más relevante: funcionan como el lienzo perfecto para que este tono luminoso respire, se asiente y transforman cualquier look cotidiano.

Firmas como Deeply, Kiabi, Artôla Couture o Erax reinterpretan estas piezas esenciales con una sensibilidad contemporánea que encaja de lleno con la tendencia. La clave está en cómo acompañamos estas prendas: pantalones negros impecables, vaqueros crudos o incluso tonos tierra que aporten una base cálida y equilibrada.

 

Vestidos.

En el universo de los vestidos, este tono despliega toda su fuerza de la pureza: es ese blanco sutil que envuelve, aporta calma y convierte cualquier diseño en una pieza de luz y elegancia. Y pocas firmas lo entienden como Charo Ruiz, Claro Couture, Artôla Couture y Erax, cada una desde su propio lenguaje estético.

 

Botas y Sneakers.

Esta temporada la tonalidad fría encuentra su contrapunto perfecto en botas y botines que combinan elegancia y funcionalidad. Firmas como Hunter, Hispanitas, Muris o Charo Ruiz reinterpretan la bota clásica con materiales de calidad ideales para los días más fríos. Los tonos neutros y los acabados minimalistas permiten que estas botas dialoguen a la perfección con nuestro look creando una armonía. En el terreno de las sneakers, el blanco etéreo se convierte en un lienzo ideal para las firmas más actuales. Hoff y Mustang proponen deportivas en tendencias perfectas para elevar nuestro outfit con el color de la temporada.

 

Bolsos.

El bolso tiene una indudable capacidad transformadora: puede convertir el estilismo más básico en una gran apuesta de moda. Por ello, elegir un modelo en tono Cloud Dancer se presenta como una evidencia para envolver de luz, calma y paz cualquier conjunto. Las firmas Varea, Zahati e Hispanitas lo integran en sus colecciones con bolsos de tejidos y formas variopintos. Bandoleras, tipo cubo, de borreguito o combinado con otros colores… el blanco se impone en modelos destinados al día a día u ocasiones más especiales.

 

Complementos.

Los detalles marcan la diferencia, y con el nuevo color de Pantone cada accesorio se convierte en un pequeño gesto. Joyas Antiguas Sardinero aporta la dosis perfecta con sus joyas, donde anillos, collares y pendientes se convierten en acentos sutiles que resaltan sin competir con el blanco etéreo del look. Para los amantes de los peludos de la casa, Branni Pets ofrece accesorios que combinan estilo y funcionalidad, desde correas hasta collares que armonizan con la paleta neutra de la temporada.

Las bufandas de Verb to do aportan calidez y textura, elementos esenciales para que complementamos nuestros looks esta temporada. Y, para quienes quieren elevar su outfit con un guiño techie, las fundas de Casetify se convierten en un accesorio tan funcional como estiloso, reflejando el espíritu contemporáneo del blanco del año sin perder personalidad.

 

Belleza.

Cloud Dancer no solo conquista el sector de la moda. El mundo de la belleza también se ha rendido ante él. Desde herramientas capilares hasta fragancias y cosmética, las marcas más icónicas se tiñen de este matiz para ofrecer una forma fácil y sofisticada de subirse a la tendencia.

Firmas como ghd, con sus herramientas de peinado de última generación, permiten crear looks etéreos y luminosos que encajan a la perfección con la paleta suave del Cloud Dancer. La casa de perfumería Le Monde Gourmand apuesta por fragancias gourmand cuyos aromas también reflejan este tono, transportando la suavidad y la delicadeza del color a la experiencia olfativa.

En el terreno de la cosmética y el cuidado de la piel, Laluz by Lourdes Moreno presenta propuestas que integran la suavidad del Cloud Dancer en su fórmula labial, invitando a incorporar este color de manera natural en la rutina diaria. Y la firmas de herramientas fáciles y maquillaje You Are The Princess y MET proponen productos que permiten experimentar con este tono, desde productos etéreos hasta mullidos accesorios capilares -que recuerdan a las nubes-, logrando looks sofisticados y fáciles de combinar.

 

«Con esta propuesta transversal, el Cloud Dancer se convierte en mucho más que un color: es un hilo conductor entre moda, belleza y estilo de vida, que dominará las calles y las redes en 2026».

© TEXTIL EXPRES


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