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El grupo propietario de Saks Fifth Avenue, Neiman Marcus y Bergdorf Goodman se acoge al Capítulo 11.

La historia de tantos fracasos se repite. No es infrecuente que la absorción de una empresa acabe hundiendo al comprador, sobre todo si el pez grande no se come al chico sino a otro también grande (y para ello se endeuda peligrosamente), o si el pez chico llega envenenado por su propio estado económico (y/o su propio nivel de endeudamiento).

Fue el martes 13 (¿casualidad de «fecha fatídica»? por la tarde cuando el conglomerado de grandes almacenes de lujo Saks Global presentó concurso de acreedores; o, para ser más precisos, se acogió al Capítulo 11 de la legislación mercantil estadounidense, como medida de «protección contra la bancarrota».

La incertidumbre sobre la salud del grupo queda patente por la amplitud de la horquilla que se baraja sobre activos y pasivos, ya que se estima, según Reuters, que «están en un rango de 1.000 a 10.000 millones de dólares, según documentos presentados en el Tribunal de Quiebras de Estados Unidos en Houston, Texas». ¿Entre 1.000 y 10.000? Eso es como decir que no se sabe si la distancia entre dos puntos es como de Madrid a Barcelona o de Madrid a Toronto.

El corazón de Saks Global es la famosa Saks Fifth Avenue. Esta se vio afectada por la crisis de la pandemia en 2020, de la que tardó en recuperarse, en parte (según se ha dicho) por la creciente competencia de las ventas online. Sin embargo, fue una decisión empresarial la que ha generado el problema nuclear: la compra de Neiman Marcus, para crear un gran grupo con las marcas Saks, Neiman Marcus y Bergdorf Goodman, hace cosa de un año.

Esa operación, protagonizada por la canadiense Hudson's Bay (que era la dueña de Saks desde 2013), conllevó un fuerte aumento de la deuda, Tras la adquisición, Hudson's Bay escindió sus activos de lujo en EEUU creando Saks Global, que ya se vio obligada a reestructurar deuda a mediados de 2025. Las dificultades financieras persistieron en el otoño, SG aumentó su morosidad con proveedores y estos restringieron las entregas, por lo que las tiendas notaron un descenso de inventario disponible para los clientes.

En diciembre, Saks Global se deshizo de la tienda insignia de Neiman Marcus en Beverly Hills y buscó comprador para quien quisiera tomar una participación minoritaria en Bergdorf Goodman. Demasiado tarde, demasiado poco.

Saks Global ha informado que todas sus tiendas físicas y plataformas de comercio electrónico permanecen operativas. Y añade que, antes de declararse en suspensión de pagos, había obtenido nueva financiación por 1.750 millones de dólares, de los que unos 1.000 se millones se destinarán a financiar las operaciones mientras permanezca acogido al Capítulo 11, y del resto podrá disponer una vez complete su reestructuración, lo que espera que ocurra a finales de este año.

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