Los brasileños vaciaron parte del contenido de la antigua Tavex, para al final deshacerse del resto. El comprador quiere revitalizar lo que queda.
En el Suplemento número 219 de Textil Exprés, correspondiente a Junio de 2015, hemos publicado una historia exhaustiva de la compañía textil vasca Algodonera de San Antonio, fundada a mitad del siglo XIX en la localidad guipuzcoana de Bergara, y que tuvo más tarde una compañía paralela denominada Tintes y Acabados de Vergara, S.A., Tavesa, de la que en los años 80 del siglo XX (es decir, cuando ya era prácticamente centenaria) derivaría el nombre por el que pasó a ser conocida como Grupo Tavex, regido entonces por José Miguel Zaldo, inventor de esta palabra e iniciador de toda la historia moderna de la compañía.
Hacíamos entonces esa revisión histórica porque parecía que Tavex había llegado a una especie de final de etapa biográfica, y contar el pasado era cerrar una crónica. Sin embargo, la víspera de la apertura del Denim Première Vision de mayo/2016 se difundió la noticia del supuesto renacimiento empresarial de Tavex bajo una nueva concepción (que pudiéramos considerar como una reventa a parte de los antiguos gestores), lo que, de confirmarse, invita a reconstruir el relato en busca de su continuidad.
Retomando la historia de hace un año: Zaldo transformó el grupo de Bergara con mucha rapidez. En esa transformación hubo dos operaciones fundamentales. En 1989 compró en bloque las plantas textiles del grupo valenciano de moda tejana Tycesa (familia Sáez Merino), ubicadas en las localidades de Alginet, Xátiva, Millares y Buñol, reunidas bajo la razón social de Alginet Textil. Esto daría a Tavex desde ese momento, dentro del sector algodonero, un protagonismo definitivo en el subsector del jean.
La capacidad productiva conjunta de los polos empresariales de Bergara y Alginet se situó en 35 millones de metros, y la facturación del grupo alcanzó aquel año los 8.496 millones de pesetas, con un beneficio de 910 millones.
Al año siguiente, 1990, Zaldo protagonizó un segundo golpe de efecto del grupo Tavex con lo que fue un proyecto estratégico, su «sueño africano», construir una fábrica de tejidos en Marruecos, que en su primera fase tendría una capacidad de producción de diez millones de metros. La planta, levantada en la ciudad de Settat (intermedia entre Casablanca y Marrakech), bajo la razón social Settavex, se inauguró en 1991; a la apertura fueron invitados dos medios de información españoles: el diario La Vanguardia y la revista Textil Exprés.
Para el desarrollo de ese proyecto, Zaldo tuvo un aliado local importante, un magnate sefardí de Casablanca (clase social muy influyente en la zona). La experiencia de Tavex en Marruecos fue considerada como un ejemplo modélico de deslocalización, y el desarrollo posterior (hasta hoy mismo) lo confirmaría. La dirección del centro sería confiada dos años más tarde a un joven profesional marroquí, que acababa de terminar su formación en Francia, Salah Eddine Mezouar, que permanecería en el cargo veinte años, y al que volveremos a hacer referencia más adelante.
Pero Zaldo abandonó el grupo Tavex, de forma inesperada, en 1995, cuando la compañía facturaba 22.000 millones de pesetas y se había puesto a la cabeza del sector español (y prácticamente europeo) del denim. Con lo que la voz cantante en los años sucesivos sería Enrique Garrán.
La gran alianza hispano-americana y su descomposición final.
Las circunstancias técnicas y económicas en que se produjo la evolución del sector algodonero en el mundo al final del siglo XX propiciaron que los negocios tendieran a ser en los años 2000 de grandes dimensiones y de ámbito transnacional: la dinámica de lo que se llamó la economía global.
La sociedad brasileña Santista Work Solution, S.A., entonces protagonista de primer orden del textil sudamericano, y la española Tavex Industrial Textil, S.A. (o más genéricamente Tavex Algodonera), protagonistas estelares en sus respectivos países, fusionaron sus negocios creando en 2006 la sociedad mixta Grupo Tavex, S.A., con sede social en España y con actividad económica indistintamente en Europa y en América. Se dijo entonces que el ente empresarial resultante era el mayor fabricante del mundo de tela vaquera. Pero los negocios se vieron afectados por los efectos de la crisis económica internacional desatada en 2011.
En este período, el Grupo Tavex se deshizo de casi toda su actividad productiva en España, incluyendo el parque industrial que había sido de los Sáez Merino (antes citado), aunque mantuvo e incrementó la producción de Marruecos, intensificó la de América más allá de Brasil mediante filiales, y siguió siendo (a nivel mundial) un protagonista importante del mercado.
La trayectoria de Marruecos era en cierto modo autónoma. El director de Settavex, Mezouar, que tenía por entonces en torno a 40 años, era miembro del Consejo de Administración y del Comité de Dirección del Grupo Tavex en Bergara, aparte de sus funciones en la filial africana y, al mismo tiempo, presidente de la Asociación Marroquí de Industrias Textiles y de la Confección, Amith. Pero en 2004 fue nombrado en su país ministro de Industria, Comercio y Adecuación de la Economía, lo cual cambió su orientación profesional: se convirtió en político, que era su otra vocación latente.
En cuanto a la estructura española, sin cancelar el domicilio social histórico de Bergara, la central de Tavex compartió la gestión real (y de hecho, muchas de las funciones de representación) con la nueva sede que entre tanto había establecido en Madrid.
La sorpresa de 2014: el furor desinversor de Camargo Correa.
El hombre de negocios brasileño Camargo Correa, que en el año 2014 había relevado a Santista como accionista de referencia de su país en el Grupo Tavex, emprendió pronto una campaña de sustitución de los intereses españoles por los brasileños en todas las facetas directas o indirectas de la actividad de la compañía. Su maniobra de conquista fue un asalto en toda regla.
Lanzó una OPA interna, es decir, sobre la propia compañía Grupo Tavex, haciéndose en Bolsa con el 100% del capital de la misma (aunque la nacionalidad de la sociedad en cuanto tal siguiera siendo española), excluyéndola de Bolsa a partir de comienzos de 2014. Actuando como accionista único de Grupo Tavex y, por tanto, como interlocutor único, alcanzó un acuerdo con el grupo mejicano Siete Leguas, para traspasarle por 44 millones de euros su negocio de denim en Méjico (filiales Tavemex e Industrial Textil de Puebla) y en Estados Unidos (filiales Tavex Inmobiliaria y Tavex USA), con lo que la sociedad española quedó vacía de actividad americana tanto en el terreno industrial como en el inmobiliario.
El 5 de febrero de 2015, en fin, Camargo Correa, como único accionista de control del Grupo Tavex subsistente (puesto que el socio español había quedado ya, por efecto de la OPA de exclusión en Bolsa, sin participación accionarial real ni voz), alcanzó un acuerdo con la compañía alemana de capital riesgo Aurelius AG, para traspasarle la titularidad patrimonial de los activos del Grupo Tavex en Europa y Marruecos, los cuales se administrarían bajo el nombre social de Tavex Europa, ya que Camargo Correa retendría el uso de la razón social Grupo Tavex para las actividades en la órbita americana.
Poco después de que se produjeran estos hechos, Aurelius, sociedad joven que apenas tenía todavía actividades en España en ese momento, abrió una sede en Madrid al frente de la cual puso a Gonzalo Díaz Uriarte, precisamente nombrado entonces gestor o gerente de Tavex Europa para esta primera etapa de establecimiento independiente. Por tanto, manejando en la vecindad de las dos sedes operativas los asuntos de la sociedad interventora (y dueña al mismo tiempo), Aurelius, y de la sociedad intervenida, Tavex Europa.
Como consecuencia lógica, en el año transcurrido se han ido produciendo varios ceses importantes en el cuadro de directivos de Tavex Europa. Se puede citar, entre otros, a los siguientes: José Luis Zabaleta, director general (cuyas funciones venían a solaparse con las del interventor Díaz Uriarte); Lourdes Ramos, directora financiera; María Arias, directora de márketing; y Manuel Díaz, secretario del Consejo de Administración. Este último ha representado a la primitiva Tavex, sucesora de Algodonera de San Antonio, durante varios períodos, en la patronal del sector, Aitpa, en ocasiones ocupando la presidencia. Estas funciones de representación exterior han sido asociadas ahora al titular de la dirección comercial, en estos momentos David Bardin.
Tavex Europa cuenta hoy con más de 550 personas en plantilla, incluyendo el personal de Settavex (la unidad fabril situada en Marruecos). La plantilla española es de 45 personas. Su facturación en 2014 fue de 45 millones de euros. La capacidad de producción de Settat es de 17.000 kilómetros de tejido al año.
Aurelius pagó por Tavex Europa 20 millones de euros. Se cree que el precio de venta convenido ahora con un consorcio de inversores españoles es muy superior. En el consorcio figuran varios directivos de los que han cesado como empleados del grupo (percibiendo la correspondiente indemnización por despido) y que ahora volverán como propietarios (pagando un precio superior). En el nuevo accionariado está un hombre histórico del grupo, el financiero valenciano Manuel Rein, artista de las operaciones de compra venta y las sociedades cruzadas, cuya incorporación —se ha dicho— se considera valiosa por el conocimiento directo que tienen de la compañía y su negocio.
[Publicado en - Junio 2016 ].
© TEXTIL EXPRES - Revista - 2016
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