Con ayuda de la autonomía, ha ampliado capacidad para dejar de encargar a Turquía.
Recientemente la compañía textil Folgarolas, que obtiene tejido para mercados de moda en su sede de Terrassa, Barcelona, ha inaugurado oficialmente una ampliación de instalaciones industriales en la que ha invertido 2,5 millones de euros, con ayuda de una subvención de la Generalidad de Cataluña por algo menos del 10% del importe, concretamente 235.100 euros, dentro de un programa de ayudas a la reindustrialización. A la inauguración acudió el consejero de Empresa y Trabajo de la Generalidad.
La inversión ha tenido un modesto impacto sobre el empleo, generando siete contrataciones. Son cifras que no acostumbran a impresionar a las autoridades políticas. Pero es significativo que la inversión haya permitido completar la relocalización de la producción, en un proceso inverso al llevado a cabo con anterioridad.
Antes de la pandemia, Folgarolas encargaba algo más de un tercio de la producción a Turquía. La Covid-19 puso en primer plano la necesidad de fabricar en proximidad, para evitar cuellos de botella en el aprovisionamiento. Ahora vuelve a fabricar el 100% en casa. Tintura y acabados los realizan proveedores de la provincia.
Folgarolas factura unos seis millones de euros, vende a confeccionistas de moda como Roberto Verino, Bimba y Lola, El Ganso, y marcas de Inditex como Massimo Dutti. El director general es Pepe García Balagué.
© TEXTIL EXPRES