
La edición de 2011 del salón Noviaespaña, integrada en la Barcelona Bridal Week, ocupó un fin de semana largo, del 13 al 15 de mayo, conectada el primer día con la cola de la Pasarela Gaudí Novias, ocupando el pabellón número 8 (donde también estaba la pasarela) del recinto ferial GranVía.
Era la primera manifestación organizada por el equipo Flaqué después del cambio de administración en la Generalidad de Cataluña. Presidió la inauguración el día 13 el nuevo consejero de Empresa y Empleo, Francesc Xavier Mena. Parece que, por el momento, los nuevos gestores de la polìtica de moda se han limitado, por lo que se refiere al territorio de las novias, a dar el plácet a una cosa que funciona; ya se verá más adelante si hay algo que reconsiderar. En esta ocasión participaban 87 expositores, con 180 marcas, 76 de ellas extranjeras.
Tres expositores tenían una presencia particularmente destacada, desde el punto de vista del espacio ocupado. Dos eran firmas francesas: Cymbeline, con las marcas «Cymbeline» (novias), «Cymbeline Le Soir» (cóctel-fiesta) y «Cymbeline pour un Oui» (niños); y Pronuptia, con las marcas «Complicité Paris», «Emilie dès Près», «Illi Tulle», «Lise Saint Germain», «Luis Santana», «Philippe Swann», «Pont Mariage» y «Pronuptia Paris» (todas de novia, hombre y niño), y «Leo Balzano» (sólo de hombre), y «Prudence Mace» (complementos) Y la tercera una firma española, Novieuro, S.L., de nombre prácticamente desconocido en el sector, que es una sociedad de comercialización del grupo Exponovias (Rosa Clará), con las marcas «Aire Barcelona», «Alma Novia», «Luna Couture», «Luna Novia», «Rosa Clará» y «Soft by Rosa Clará» (de novias), «Aire Couture» y «Alma Fiesta» (de fiesta), y «Two by Rosa Clará» (de novia y fiesta). Los tres estaban trabajando bastante como showrooms, sobre todo los dos primeros.
En cuanto a dimensión seguían, en un bloque de segundo nivel, las firmas españolas Raimon Bundó, S.L., y Tot Nuvis, S.L.; la portuguesa Ferreira de Melo, S.L. (con la marca Noiva para vestidos de ceremonia, de boda y de comunión); y la belga Marylise, N.V. La sociedad San Patrick, S.L. (cabecera del grupo Pronovias) tenía, como en años anteriores, un stand de representación, de alto estilo, sin finalidad comercial.
Una novedad en el stand de Raimon Bundó: por primera vez destinaba un córner a presentar la colección de Victorio & Lucchino, de cuya producción se va a responsabilizar en adelante (como se dice en otro lugar de este número, al hablar del desfile de estos diseñadores).
Como cada año, la convención mundial de Pronovias tiene un doble efecto sobre la Semana de la Moda Nupcial de Barcelona. En primer lugar, permite que muchos miles de profesionales del sector en el mundo tomen conciencia de la importancia de Barcelona para la moda nupcial, pues de otra manera no la descubrirían. En segundo lugar, siempre hay expositores que se sienten algo decepcionados porque esperarían que esa presencia internacional en la capital catalana se tradujera en una mayor aparición de visitantes extranjeros en los pasillos del salón. Concentrados muchas horas por la propia Pronovias en sesiones de trabajo, no dan como visitantes potenciales del certamen todo el rendimiento que a los expositores españoles les gustaría.
Con independencia del evento de Pronovias, parece que el primer día hubo un número estimable de compradores extranjeros, principalmente italianos, según impresiones directas de los expositores (puesto que esta información se cierra antes de que se hayan elaborado informes estadísticos finales). Los italianos son buenos compradores en Barcelona (lo han sido ya en el pasado reciente), no sólo para la oferta local, sino también para algunos expositores internacionales que están aquí y no en Milán y a los que, por consiguiente, no podrán ver allí. Como anécdota: algunos de estos expositores les pidieron este año el pago anticipado del 10% del pedido, y lo aceptaron sin dudar.
Algunos compradores potenciales del mercado latino de Norteamérica (Estados Unidos-Méjico) lamentan que el sector español de novia, cuyo producto tiene buena aceptación allí, no instrumente un centro colectivo de distribución en un lugar como, por ejemplo, Miami. Hay que tener en cuenta que los pedidos, muchas veces, serán individualmente pequeños y por tanto de costosa tramitación aislada, pero podrían integrarse en un conjunto de negocio interesante. También lamentan que el empresario español siga aferrado a la carta de crédito irrevocable, en vez de aceptar el cobro mediante tarjeta de crédito cuyo uso ya se ha generalizado.
[Publicado en TEXTIL EXPRES Suplemento 194 – Mayo 2011].