Ocho años después de su nacimiento digital, monta en Barcelona su primer comercio de calle.
Carolina Álvarez y Borja Pundik se distinguen por tres cosas: Son jóvenes, les encanta viajar y descubrir culturas, y, al menos en lo que respecta a los negocios, son nativos digitales.
Parece que viajar por el mundo despertó o acentuó su interés por la joyería. Bajo criterios de sostenibilidad apuestan por la producción artesana de proximidad. Crean piezas de plata hechas a mano, aunque, además de sus productos en Plata de Ley 925 cuentan con una colección chapada en oro de 22 kilates. Estos objetos llevan la marca San Saru, que desde 2015 se comercializa online.
Afirman que su público es mayoritariamente milenial, y explican que su principal canal de venta por internet recibe unos 7,9 millones de visitas anuales. Tiene 756.000 seguidores en Instagram, 487.000 en Facebook y 184.000 en TikTok.
La noticia de este mes de julio es que acaba de abrir su primera tienda física. Es un espacio con 110 m2 de local (57 m2 de sala de venta), situado en el 253 de la calle Provença, de Barcelona.
