Comenzó a hacerlo a finales de noviembre, siguiendo el ejemplo de otras cadenas de «retail».
La siguiente noticia no es novedad en el supermercado de alimentación El Corte Inglés, pues desde 2018 es obligatorio cobrar por las bolsas de plástico, pero ahora llega a todos los productos.
Hasta donde recordamos, creemos que fue Carrefour la primera que comenzó a cobrar por las bolsas, bajo el argumento de que el plástico contamina y se recicla mal. No consideró la alternativa de entregar bolsas degradables. El argumento es que, si el usuario quiere ahorrarse la bolsa, hará como hacían nuestros padres (o abuelos) para comprar el pan: llevaban consigo una bolsa de tela. O, si prefiere que le den una bolsa nueva cada vez, será apropiado que haga una contribución económica a la limpieza del planeta.
Ahora son muchas las cadenas de tiendas que cobran por la bolsa. En el equipamiento para el hogar, Ikea. En el deporte, Decathlon. En la moda, desde la low cost Primark hasta la moda rápida de Inditex (Zara). En concreto, de Zara se dice que tomó la decisión en octubre, aunque sabemos que la medida ya se estaba aplicando en algunas tiendas semanas antes. Con la particularidad de que Zara cobra también por las bolsas de papel, que en principio no contaminan tanto puesto que son degradables.
El Corte Inglés cobra, desde la semana que comenzó el 28 de noviembre, por todas sus bolsas. Se basa (como todos) en la necesidad de reducir el consumo de plástico y cumplir los planes corporativos de sostenibilidad. No hemos podido asegurar si cobra solo por las de plástico o, eventualmente, por todas, en los supuestos que sean de papel. El Corte Inglés añadirá al ticket del consumidor 10 céntimos por bolsas pequeñas y 30 por bolsas grandes.
Si ustedes son malpensados, pueden creer que 10 céntimos multiplicados por cientos de miles de bolsas constituyen un notable ahorro, particularmente en el caso de una gran organización de «retail». O sea que, con el pretexto de la sostenibilidad, pueden mejorar su cuenta de resultados. Sin embargo, quienes toman esas medidas suelen explicar que el dinero ahorrado lo dedican a políticas medioambientales. El Corte Inglés cuenta lo mismo. Todo, por una buena causa.
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