Web Analytics

  • En España solo trabaja el 59% de la población activa.
  • Al mismo tiempo, el absentismo marca récords: cada día faltan a su trabajo 1,5 millones de personas.
  • Habrá que impulsar un plan de inmigración capacitada y ordinaria.
  • Ya hay escasez de profesionales como pescaderos, carniceros o transportistas.

El presidente de Aecoc alerta sobre la fragilidad de la economía doméstica, y propone cuatro ejes de actuación urgentes.

Ignacio González, presidente de Aecoc.

Ayer se inauguró en Valencia el 40º Congreso Aecoc de Gran Consumo, un acontecimiento que reúne a protagonistas del comercio y la industria de bienes (naturalmente, de consumo) de todos los sectores. En la apertura, Ignacio González, presidente de la entidad, glosó el contexto geopolítico, económico, social, tecnológico, medioambiental y legal en el que opera el sector y su impacto en el futuro de los negocios.

Según González, a pesar de la incertidumbre política, tanto en el escenario internacional como nacional, la economía española va razonablemente bien. Con un crecimiento interanual del 3,1%, España exhibe indicadores más positivos que otras economías de nuestro entorno. Las previsiones, tanto para el cierre del año (con un crecimiento de entre el 2,3% y el 2,9%) como para los próximos (entre el 1,6 y el 2% en 2026 y el 1,7% en 2027) son también alentadoras.

Sin embargo, esta bonanza se produce en un contexto internacional marcado por el fin de las reglas del libre comercio, tal y como lo conocíamos hasta ahora, y por un panorama nacional que ha descrito como de «crispación insoportable».

Que, a pesar de la tormenta interna y externa, el gran consumo crezca (un 2,9% en volumen y un 4,2% en valor), no es mérito de la clase política «sino fruto del esfuerzo del mundo empresarial y de la sociedad civil».

Ahora bien, mientras la macroeconomía va bien... la microeconomía o la economía doméstica presentan una cara menos amable.

En su opinión, el consumo se recupera gracias fundamentalmente a dos factores:

  • el crecimiento de la población residente y
  • el impulso del sector turístico.

Pero hay dos factores de riesgo que son, justamente, los que más condicionan nuestro crecimiento presente y futuro:

  • la situación financiera de los hogares y
  • el futuro de nuestro mercado laboral.

 En mayor detalle:

  1. La renta bruta disponible de los españoles mejora en el corto plazo, pero se ha mantenido estable en los últimos diez años.
  2. La tasa de ahorro de los hogares se sitúa en 2024-2025 en torno al 12,3% de la Renta Bruta Disponible, mientras en los años pre-Covid esta tasa estaba en el 7,3%. Ello indica que el ciudadano no se fía y actúa con cautela.
  3. Además, la vivienda se está convirtiendo en un problema estructural, especialmente para los jóvenes, lo que está ocasionando un grave problema de desigualdad generacional.
  4. Preocupa además el futuro del mercado laboral. Aunque batimos récord en el número de ocupados, los problemas de fondo persisten: paro juvenil, bajos salarios, desajustes entre la oferta y la demanda y baja productividad.

Por ello, Ignacio González considera urgente trabajar en cuatro ejes:

  1. Aumentar la población activa.
  2. Mejorar la cualificación de los trabajadores.
  3. Incrementar con urgencia nuestro bajo nivel de productividad.
  4. Atacar, de una vez por todas, el absentismo.

No tiene sentido —ha dicho— que en España sólo trabaje el 59% de la población activa, mientras la media de la UE se sitúa en el 75,8%. Ya tenemos problemas para cubrir algunas posiciones. Y en los próximos diez años se jubilarán cinco millones de trabajadores, mientras por demografía sólo podremos cubrir un tercio de esos puestos de trabajo. Ante ello únicamente cabe:

  1. Atraer a más población activa.
  2. No deshacerse del talento senior.
  3. Impulsar un plan de inmigración capacitada y ordenada.

Por otro lado es preciso mejorar la cualificación de los trabajadores, mediante el impulso de la formación dual y la formación en profesiones. «No podemos permitirnos como país tener la fuerza laboral con menos cualificación de toda la Unión Europea, a excepción de Portugal».

Importante: ha llegado el momento de «atacar, de una vez por todas, nuestros elevados porcentajes de absentismo laboral, un problema que cada año cuesta al sistema 33.000 millones de euros, de los cuales 16.000 los asumen directamente las empresas».

Solo en los últimos cinco años los porcentajes de absentismo laboral han crecido en un 52%. Estamos hablando de que a diario faltan a sus puestos de trabajo 1,7 millones de personas, lo que supone un récord histórico y una amenaza sin precedentes a la competitividad de las empresas y a la sostenibilidad del sistema de protección social.

He aquí otros puntos interesantes de su intervención, así como de lo expresado posteriormente a los medios de prensa asistentes:

  • La clase política debería abandonar sus luchas partidistas para centrarse en resolver los problemas de la ciudadanía.
  • Hay que dejar de «criminalizar» la figura del empresario y el papel de las empresas y debe escucharse a un sector que aporta el 25% del PIB y 4,5 millones de puestos de trabajo a la economía española.
  • Cada vez escasean más algunos perfiles técnicos en las empresas del sector. «Faltan profesiones tan necesarias como un pescadero, un carnicero o un transportista».
  • Sin medidas urgentes, en 2030 será imposible sustituir a la generación que se jubilará.

© TEXTIL EXPRES


Recientes

Cron Job Starts